Pero últimamente, dice, “eso ha cambiado, yo me he ido apropiando de un orgullo de ser de acá y el sentido de pertenencia ha crecido en la nueva engendramiento, que se dio cuenta de que no todo lo del sur es malo sino al contrario, es valioso”. En 1989, Soacha no quedó exento de sufrir la violencia de los carteles del narcotráfico que go